El objetivo de cada una de las variadas misiones del juego es sencillo a más no poder: barre al enemigo y alcanza el otro extremo del campo de batalla. Para culminar con éxito tal hazaña deberás apoderarte de las instalaciones que puedan proveerte de refuerzos y vehículos para tu misión. No tardarás en darte cuenta de que hay mil y una formas diferentes de actuar y cumplir las órdenes dictadas por tus superiores. Una libertad de movimientos que los desarrolladores del juego, Kuju Entertainment Ltd, consideran esencial para disfrutar de BWii en todo su esplendor.
A Andy Trowers, jefe de diseño de Kuju, le gusta que los jugadores no tengan que ceñirse a un desarrollo lineal para completar las misiones y puedan decidir su grado de implicación en el devenir de la batalla.
«Existe lo que nosotros denominamos "solución ideal" para cada fase. Solemos ver las misiones como rompecabezas: si aciertas, todo acaba encajando. Pero esto no implica ningún tipo de restricción a la hora de enfocar las misiones; de hecho, los jugadores suelen emprender caminos diferentes.
»Los hay que se limitan a repartir órdenes entre sus unidades, mientras que otros son un poco más belicosos y prefieren avanzar en tropel y cargar con la vanguardia. Su modus operandi puede ser muy diferente en ciertas situaciones. Por poner un ejemplo, hay misiones en las que la Armada escolta al Ejército y puedes decidir controlar a las unidades de tierra o cubrir a estas con el barco. Es muy creativo.
»También teníamos que estar seguros de contar con una inteligencia artificial potente para aquellos jugadores que prefieran no estar pendientes de todas las unidades a la vez y se limiten a dejar que actúen por su cuenta, con el modo de seguimiento, para centrar su atención en lo que ocurre a su alrededor. En el caso de aquellos que tengan alma de comandante, también existe la posibilidad de dictar órdenes a cada unidad».