El objetivo primordial es deshacerte de todas tus cartas emparejando las de tu mano con la de la última jugada. Puedes emparejarlas por color o número, o bien emplear alguna de las cartas de “acción", que pueden causar estragos al siguiente jugador, además de ayudarte a coger ventaja. Cuando solo te quede una carta debes gritar “UNO” para avisar a los demás jugadores de que estás a punto de cantar victoria.
Entre las cartas de acción se encuentran:
Inversión: cambia el sentido de la partida hasta que se pone en juego otra carta de inversión
Comodín: los comodines se pueden usar después de otra carta de cualquier color
Pérdida de turno: al jugar esta carta se salta al siguiente jugador, con lo cual éste pierde su turno.
La opción de reglas personalizadas te permite variar las reglas del juego. ¡Activa o desactiva varias reglas para aumentar o disminuir la dificultad de la partida según se te antoje! Por ejemplo, existe una regla según la cual si posees una carta idéntica a la que corona el montón de las cartas descartadas, ¡puedes usarla sin tener que esperar tu turno! Otra regla divertida es “UNO 7-0”: al activarla todo el mundo tendrá que ceder su mano al siguiente jugador cada vez que se ponga en juego un 0. Si se trata de un 7, el jugador que lo haya sacado deberá intercambiar sus cartas con aquel que elija. ¡Combina reglas a placer y ya verás qué partidas más disparatadas puedes crear!
En la versión de WiiWare, emplea el intuitivo mando de Wii para seleccionar una carta apuntando a la pantalla y pulsando el Botón A para confirmar tu elección. Si alguien se olvida de decir “UNO” cuando solo le quede una carta, ¡puedes dejárselo bien clarito pulsando el Botón B!
En la versión de Nintendo DSiWare puedes usar el lápiz para interactuar directamente con las cartas en la pantalla táctil. Toca una vez las cartas para observarlas y toca la carta en cuestión dos veces para utilizarla. Si prefieres el sistema a la antigua usanza, también podrás jugar usando varios botones y el + Panel de Control.









