Hay un cerezo justo al lado de las oficinas de Frontier Developments Ltd., el estudio de desarrollo de videojuegos con sede en Cambridge cuyo entorno creativo dio forma a una idea que partió precisamente del susurro del viento que mecía sus hojas. Esa idea era LostWinds, lanzado para la plataforma WiiWare en 2008 y aclamado por la crítica: todo un soplo de aire fresco para el género de las plataformas, con la inestimable ayuda del mando de Wii.
Ya dentro de las oficinas nos reunimos con algunos de los miembros principales detrás de LostWinds y LostWinds: Winter of the Melodias, la segunda entrega en pleno desarrollo, para echar un vistazo a la continuación de su debut en WiiWare.
Desde el principio, se ve que estamos ante un equipo creativo que sabe cómo adoptar ideas y plasmarlas. En la mesa de la sala de reuniones se amontonan bocetos, diseños de personajes y mapas con la estructura de los niveles, lo cual nos da una idea detallada sobre lo que vamos a ver en pantalla.
David Braben, presidente y fundador de Frontier, toma la iniciativa: “Cuando empezamos a desarrollar LostWinds: Winter of the Melodias, el reto consistía en proporcionar el mismo nivel de innovación y sorpresa del primer juego, más que dormirnos sobre los laureles y limitarnos a crear más fases. Así que nos centramos en los aspectos principales relacionados con la jugabilidad, aportando novedades que casasen a la perfección con los poderes de la primera entrega".







