LostWinds: Winter of the Melodias

WiiWare

LostWinds: Winter of the Melodias

3: Ciclón

Nos han pedido no divulgar el motivo al que se debe tan repentino cambio climático en Pueblo Cascadas de Verano, pero cae de cajón que otro espíritu de los elementos ha tenido algo que ver en el asunto. Toku y Enril no tardan en toparse con Sonté, el Espíritu de las estaciones, si bien se presenta en un atuendo inusitado para alguien de su talla. Sonté concede a la pareja la capacidad de provocar un cambio estacional al encontrar uno de sus tótems. Aun sin estar acabado del todo, el efecto es maravilloso: el color azulado del invierno se desvanece poco a poco para dar paso a los exuberantes tonos verdes e intensos marrones del paisaje estival inherente a tal escenario.

El agua de las cataratas fluye por el paisaje y el viento mece los arbustos mientras Toku se zambulle en un estanque que hasta hace poco era puro hielo. “El cambio estacional abre un nuevo abanico de posibilidades en lo que respecta a la exploración”, afirma Burgess mientras guía a Toku por un lago subterráneo dibujando un arco con un grácil movimiento del mando de Wii.

La atención al detalle es asombrosa: apreciamos bancos de peces acercándose tímidamente a Toku mientras bucea, que desaparecen súbitamente en cuanto regresa a la superficie para evitar quedarse sin oxígeno. Nuestro héroe particular no podía ser menos, ya que cuenta con una nueva serie de animaciones que muestran de forma adorable su relativa impotencia: resbala un poco sobre el hielo y realiza una voltereta al agarrarse a un saliente. El chico le pone ganas, pero su movimiento (guiado por la palanca de control del Nunchuk) es incomparable al de los maravillosos poderes eólicos que se controlan con el mando de Wii.

El primero de los poderes redescubiertos de Enril es el ciclón, que permite crear un ídem agitando firmemente el mando de Wii mientras se mantienen pulsados los Botones A y B. Burgess provoca la aparición de un pequeño ciclón que una racha de viento envía sin problemas hacia un nuevo tipo de Glorb desprevenido. “Al igual que los demás poderes de Enril, como la ráfaga o el torbellino, el ciclón te facilitará el avance de muchas maneras. Lo puedes usar para absorber el agua de un estanque poco profundo, para crear una nube de lluvia que llevar donde quieras, para hacer crecer cosas o extinguir un Glorb en llamas, por ejemplo. En fases posteriores de la partida podrás incluso cavar utilizando un ciclón a modo de barreno”.

Se nos muestran diversos rompecabezas de menor enjundia en donde este nuevo poder se emplea para alterar el entorno y allanar el camino de Toku, paso a paso. Se activa un interruptor sumergido en un estanque poco profundo usando el ciclón para absorber el agua o lanzando una bola de nieve sobre él en invierno. A falta de la Capa paraguas, el ciclón se destapa como una herramienta útil para propulsar a Toku hacia las alturas, además de representar una alternativa para lidiar con una especie particularmente pelma de Glorb que se alimenta de aquellos intrusos incautos emergiendo en cuanto se acercan.

Los poderes heredados del anterior título también han adquirido nuevas funciones. El torbellino, cuya ejecución sigue consistiendo en dibujar rápidamente un círculo con el mando de Wii mientras se mantiene pulsado el Botón A, permite a Enril apilar copos de nieve para formar bolas que, lógicamente, se pueden emplear para diversos fines.

¡Atención!

Vas a salir del sitio web de Nintendo of Europe. Nintendo of Europe no se hace responsable del contenido y la seguridad de los sitios web vinculados que vas a visitar.

Cancelar Aceptar