La amplitud de miras que caracteriza a este título es inequívoca. Con tamaña cantidad de nuevos entornos y elementos jugables por explorar, Frontier parece haberse superado a sí misma. “Esta dualidad estacional proporciona al jugador mucho más material por descubrir, ya que gran parte del entorno se ve afectado por los cambios de temporada”, resalta Watts. “Tan solo este detalle proporciona una experiencia de juego mucho más duradera. Por otra parte, si regresas a algún lugar te toparás con enemigos diferentes, así que desandar el camino ya no será como antes”.
Braben no duda en señalar que no es una mera cuestión de añadir más cosas y alargar la vida del juego. “LostWinds consiste en mantener la sensación de descubrimiento por parte del jugador. Se trata de experimentar mediante la combinación de nuevos poderes con los ya existentes”, explica. “Es una historia a través de la cual queremos guiar al jugador, pero al mismo tiempo queremos que jueguen con ella mientras ésta se desarrolla”. Cuando le preguntamos si es difícil mantener una perspectiva distante en las posibilidades una vez que los objetivos se han planeado con tal meticulosidad, responde: “Tenemos a gran parte de nuestro personal, que no forma parte del equipo de desarrollo de LostWinds, probando el enfoque precisamente para mantener esa perspectiva. No han estado bajo el permanente influjo de LostWinds como los demás, por lo que aportan el punto de vista completamente ajeno de un jugador”.
Esa misma tarde nos muestran una serie de secuencias que no revelaremos por miedo a destripar la historia, incluyendo varios personajes relevantes que influyen en la trama aportándole giros interesantes, además de nuevos aspectos jugables que afectan a las tribulaciones que aguardan al terminar el juego. El aspecto de un nuevo enemigo cuya amenaza está presente durante todo el juego nos recordó a una de las encarnaciones más siniestras de Majora’s Mask, el adversario epónimo de Link (The Legend of Zelda) en sus aventuras a través de las tierras de Termina. Digamos que la dualidad es un tema recurrente a lo largo de Winter of the Melodias en varios sentidos, lo cual aumenta si cabe aún más su atractivo.
A tenor de lo visto en nuestra visita, resulta obvio que Frontier ha tomado buena nota de la opinión de los jugadores sobre el LostWinds original, y se muestran decididos a satisfacer las exigencias de aquellos que quieren más. Otra novedad es un mapa que proporciona una vista general del vasto entorno, además de sutiles pistas para impedir que los jugadores se pierdan. Esta vez, aparte de los encuentros más dramáticos con numerosos personajes, la historia se relata en gran medida a través de las páginas perdidas del diario de Magdi, ocultas en los recovecos de Mistralis. Para pasar página basta pulsar un botón o, como muestra del detallismo profesado por el equipo, un golpe de muñeca con el mando de Wii.
El afán aventurero le viene a Toku de familia, como descubre al leer las páginas dispersas del diario de su madre.
Hasta ahora el empeño que Frontier ha puesto en WiiWare ha ido viento en popa, lo cual nos obliga a preguntarnos si sería posible disfrutar en el futuro de otra entrega de esta historia en Nintendo DS. “Seguro que funcionaría”, reflexiona Walsh. “Por el momento no se encuentra entre nuestras prioridades, pero creo que con LostWinds hemos creado un universo muy rico y podríamos concebir otros poderes espirituales que aprovecharían el sistema. Estamos dándole vueltas a nuevas ideas constantemente y buscando la forma de plasmarlas en el juego. Gran parte de las que veis en esta continuación se gestó realmente para el juego original, pero por aquel entonces no conseguimos encajarlas”.