Uno de vosotros manejará a Nyx con el Nunchuk y el mando de Wii mientras que el otro encarnará a los dioses y dirigirá las acciones divinas que afecten a Nyx con un segundo mando de Wii. ¡Podréis pelear para demostrar quién merece ser un dios, pero no olvidéis que cada papel viene acompañado de una serie de dificultades y que la coordinación y el trabajo en equipo serán la clave del triunfo!
El segundo jugador, cuya ayuda será inestimable, puede entrar en acción en cualquier momento. Por ejemplo, en una parte del juego, hay que abrirse paso entre una serie de columnas que se están derrumbando. Uno de los jugadores tendrá que usar el poder divino de la Telequinesia para sostener las columnas mientras Nyx, a la que controla el otro jugador, pasa al otro lado. Aunque... ¡cuidado! Si no actuáis en absoluta sincronía, los escombros aplastarán a Nyx como si fuera una hormiga y tendrás que volver a empezar desde la última antorcha.